Notas / Ciencia Aplicada

LA EXPERIENCIA EN EL DESEMPEÑO DEL ARQUERO EN EL TIRO LIBRE PENAL

DATOS ESTADÍSTICOS DETALLADOS DE ARQUEROS Y ARQUERAS DE TODO EL MUNDO APORTAN INFORMACIÓN SOBRE SU DESEMPEÑO EN SITUACIONES DE TIRO LIBRE PENAL. LA EXPERIENCIA ES RELEVANTE.

Cada vez más la evaluación del rendimiento deportivo se realiza midiendo numerosas variables que pueden analizarse estadísticamente. Especialistas en análisis de rendimiento deportivo proporcionan herramientas para la evaluación y exploración del rendimiento individual y en equipo. De acuerdo con InStat, desde 2009 se han ejecutado casi 100.000 tiros libre penal en ligas de todo el mundo. De ellos el 75,49% se convirtieron en gol, el 17,57% fueron atajados, el 4,07% se fue desviado y el 2,87% pegó en los postes o el travesaño. Las arqueras tienen una ligera ventaja sobre los arqueros con 17,75% de penales atajados frente a 17,55%.

Los resultados aportados por InStat sugieren que uno de los aspectos más significativos es la experiencia. Las dos categorías de edad con mejor desempeño incluyen a los arqueros entre 30 y 33 años de edad. Llamativamente el tercer lugar lo ocupan los arqueros menores de 18 años, les siguen aquellos entre 26 y 27 y luego los de 35 años o más. Los arqueros que juegan al menos en tres de cuatro juegos salvan un 18,18% de tiros penales, mientras que los que no juegan regularmente sólo tienen éxito en el 17,11% de los casos y conceden más penales. Los arqueros que más actúan en respuesta del movimiento del pateador tienen mejores posibilidades de salvar un tiro libre penal (35,11%) que quienes deciden en base a una suposición pura (21,13%). De los penales salvados, el 49,34% son resueltos con desvíos laterales y el 67,37% de los rebotes son controlados.

De esto se desprende que la experiencia en el juego y la práctica ayudan a mejorar el desempeño ante tiros libres desde el punto penal. Los arqueros con mayor proporción de partidos jugados y mejor lectura del lenguaje corporal del pateador resultan más efectivos. Además, es importante que el arquero haga todo lo posible para no desviar el balón frente a sí mismo y pueda controlar el rebote cuando sea posible.

Por todo ello, entendemos que es importante exponer a arqueros y arqueras, asiduamente y desde etapas tempranas de formación, a la experiencia del tiro libre penal, tanto en entrenamientos aislados controlados como en situaciones más abiertas. Por ejemplo, haciéndolos participar en competencias de penales en las que el estímulo sea frecuente y con presión por un resultado, también en prácticas de fútbol reducido o formal con el resto del equipo en las que se cobre penal reiteradamente y promoviendo la rotación en la competición formal.

Publicado por Sergio Vizcaíno, el 05.05.2021