Notas / Ciencia Aplicada

EXPERIENCIA QUINESTÉSICA EN EL ENTRENAMIENTO DE PENALES

GENERAR UN MODELO QUINESTÉSICO PROPIO DEL DISPARO PENAL PUEDE MEJORAR LA CAPACIDAD DE PREDECIR DE LA DIRECCIÓN DEL DISPARO DE UN RIVAL

Ante un disparo al arco, el arquero no solo necesita coordinar su percepción con una acción propia, sino también su acción con la del pateador. Para ello es clave desarrollar la capacidad de “leer” las acciones del rival y las intenciones detrás de ellas. De la teoría del procesamiento predictivo surge la noción de que para interpretar la intención de acción de otra persona se necesita tener una rica experiencia quinestésica de esa acción; es decir cómo se siente determinado movimiento en el cuerpo propio.

En este contexto, investigadores de los Departamentos de Psicología y Ciencias del Movimiento Humano de las Universidades de Ámsterdam y Rotterdam (Países Bajos), pusieron a prueba la hipótesis de que la experiencia quinestésica de un arquero en el lanzamiento de tiros penal, le permite predecir más efectivamente la dirección del disparo del rival y mejorar sus posibilidades de evitar el gol.

Para el experimento reclutaron 51 arqueros de clubes de fútbol amateur de alto nivel y centros de formación de arqueros de los Países Bajos, con 16 años o más de edad (media 22,8 años) y un mínimo de 3 años de experiencia activa en un equipo de fútbol amateur o (semi) profesional que participara en una competición de la Real Asociación Holandesa de Fútbol (https://doi.org/10.3389/fnhum.2021.789817).

Los arqueros fueron asignados a tres grupos: (1) bloqueadores de penales (PB), en el que practicaron sólo bloqueos de penales, (2) pateadores de penales (PK), en el que sólo patearon penales y (3) grupo de control (C), en el que corrieron series de 80 metros y practicaron mantener la pelota en el aire el mayor tiempo posible, usando diferentes las partes del cuerpo, excepto los brazos y las manos.

Los arqueros de los grupos PB y PK se organizaron en parejas, pero actuaron individualmente. Uno siempre pateaba y nunca bloqueaba, mientras que el otro siempre bloqueaba y nunca pateaba. Las parejas se formaron en base al nivel de experiencia, si eran primero o segundo arquero dentro del equipo y la edad.

Luego de practicar las actividades asignadas por cierto tiempo, los arqueros realizaron una tarea en una computadora portátil para evaluar sus habilidades de anticipación de la dirección del disparo. Observaron videos que mostraban a un jugador corriendo hacia el balón para patear un penal en una cancha de fútbol regular. Los videos fueron grabados desde la línea de meta para representar la perspectiva del arquero. En el momento en que el pie del tirador tocaba el balón, el video se detenía y (con un tiempo de desvanecimiento de 0,5 s) la pantalla se volvía verde. Entonces, los arqueros debían predecir la dirección de la pelota presionando uno de cuatro botones que referían a una de las cuatro secciones posibles en el arco que se veía en la pantalla: derecha/izquierda y baja/alta. Las instrucciones se enfocaron en la precisión y la velocidad de respuesta, ya que lanzarse en la dirección correcta no salvaría un gol si ocurriese demasiado tarde. La precisión se definió como el porcentaje de respuestas en las que el botón seleccionado se correspondía con la dirección real del disparo. El tiempo de reacción se midió como el intervalo (en milisegundos) entre el momento en que el pateador contactaba el balón y el momento en que el participante presionaba el botón.

La precisión promedió el 51,3 %, lo que está muy por encima del nivel de probabilidad (25 %), indicando que los participantes pudieron predecir razonablemente bien la dirección del disparo a partir de los videos. Como se muestra en la gráfica, la precisión mejoró para los grupos PB y PK, pero no para el grupo de control. Los resultados revelaron que, después de solo 20 minutos de entrenamiento, la práctica de tiros penales mejoró la precisión de la lectura en un 4,5 %. Con respecto a este dato, los autores sugieren que, teniendo en cuenta que los arqueros profesionales de la Bundesliga alemana bloquean el 18,8 % de todos los tiros penal, un aumento del 4,5 % sería significativo y podría implicar la diferencia entre ganar y perder un partido o un torneo. La velocidad de respuesta promedió 664 ms y el tiempo de reacción mejoró desde las pruebas previas (691 ms) a las posteriores al entrenamiento (636 ms) pero el efecto del entrenamiento no difirió entre los grupos.

 

Interacción de los efectos de Grupo (eje X) y Tiempo (barras/violines separados) en la precisión de lectura de tiros penal (eje Y). La precisión mejoró desde la prueba previa a la posterior para los grupos de entrenamiento PB y PK, pero no para el grupo de control.

Los autores señalan que responder después de que el balón ha sido golpeado deja al arquero con muy poco tiempo para llegar a él antes de que cruce la línea de meta (http://cefarq.com.ar/interaccion-del-arquero-con-el-ejecutante-del-tiro-penal/). La lectura de los movimientos del pateador durante la preparación y durante el tiro puede dar al guardameta una ventaja inicial y aumentar su probabilidad de bloquear el disparo (http://cefarq.com.ar/interpretar-la-postura-del-ejecutante-incrementa-las-probabilidades-de-detener-un-tiro-penal/). En este contexto, los autores concluyen que sus resultados abren un escenario para expandir las estrategias de entrenamiento de los arqueros, aumentando su experiencia mediante el lanzamiento de penales. Pero también comentan que, aunque los arqueros puestos a prueba en este experimento eran aficionados experimentados de alto nivel, queda por establecer si las mejoras se extienden más allá del entorno experimental y si los profesionales en las competiciones nacionales de fútbol también se beneficiarían pateando tiros penales como forma de entrenamiento.

 

REFERENCIA:

Ridderinkhof K.R., L. Snoek, G. Savelsbergh, J. Cousijn, A.D. van Campen. 2022. Action Intentions, Predictive Processing, and Mind Reading: Turning Goalkeepers Into Penalty Killers. Frontiers in Human Neuroscience 15: 1-18.     https://doi.org/10.3389/fnhum.2021.789817

Publicado por Sergio Vizcaíno, el 01.06.2022