ENTRENAMIENTO PSICOLOGICO DEL ARQUERO
El entrenamiento Psicológico es un plan de trabajo que tiene como objetivo que el arquero o la arquera ejerciten aspectos mentales que potencien su rendimiento.
En el futbol actual muchos clubes han incorporado a su equipo de trabajo profesionales de la Psicología. Esta disciplina puede trabajar tanto a nivel de competencia de elite (Primera División) como en niveles formativos (categorías infantiles y juveniles). En ambos el objetivo es aumentar el rendimiento.
En la nota introductoria de esta sección mencionamos las habilidades psicológicas que un arquero o arquera deben poseer: motivación, concentración, autoconfianza, toma de decisiones y capacidad de sobreponerse al error. En la siguiente nota referimos a un plan de trabajo que lleva adelante el Psicólogo formado en deporte, denominado Entrenamiento Psicológico, cuyo objetivo es potenciar el rendimiento. El plan cuenta con cuatro fases.
La primera fase es la evaluación de las necesidades Psicológicas del Arquero o Arquera y define qué aspectos se necesita trabajar. Esto se puede conseguir mediante diferentes técnicas o procedimientos, como entrevistas psicológicas y la administración de test de evaluación de aspectos psicológicos.
La segunda fase consiste en el entrenamiento las habilidades psicológicas evaluadas. Para ello el psicólogo deportivo familiarizará al arquero o arquera con las técnicas que mejor se adapten a sus necesidades y comenzará a utilizarlas en su entrenamiento. En un primer momento debe realizarse en espacios cerrados, como un salón o consultorio. Una vez que el deportista se ha adaptado a este entrenamiento, el profesional llevará el entrenamiento al campo mediante distintos ejercicios. Cada técnica se aplicará para trabajar un determinado aspecto (concentración, motivación, etc.), dedicándole el tiempo que el profesional haya delimitado en el plan a partir de la evaluación previa y el tiempo que le tome al arquero o arquera aprender estas técnicas.
La tercera fase del Entrenamiento es la competición. El arquero o la arquera utilizarán en competencias específicas los aspectos que ha estado entrenando para elevar su rendimiento competitivo.
La cuarta fase es la evaluación del plan. Se evalúa si el plan de trabajo realizado se ha adaptado de manera correcta a las necesidades del arquero o la arquera, si ha tenido efectos positivos en su rendimiento y si se han alcanzados los objetivos planteados. En el caso de que no se consiguieran las metas pautadas en el primer paso se debe reformular el plan.
Si los objetivos del plan se alcanzaron, se debe generar nuevos planes que apunten a aumentar la exigencia de las habilidades mejoradas y de aquellas que no fueron necesarias trabajar anteriormente, apuntando al crecimiento continuo del rendimiento deportivo.
En el CEFARQ diseñamos ejercicios considerando las cualidades psicológicas específicas que un arquero o arquera debe desarrollar o reforzar. Para ello, utilizamos estímulos como sistema de luces programables adaptadas al entrenamiento, que se describió en una nota previa en la sección Innovación de esta página ; también hacemos usos de placas con letras de diferentes colores, números o figuras geométricas. Estos estímulos nos sirven para trabajar la concentración planteando actividades en las que por ejemplo el arquero o arquera debe identificar colores y responder con una acción pre-definida en función de esa identificación

Publicado por Hernán Antueno, el 31.03.2020