La Palabra del DF (Director-Fundador)
Que lo urgente no tape lo importante.
Pasó más tiempo del que pretendía entre mi primera nota en este espacio de reflexión y esta segunda contribución. Muchas veces en esta dinámica de vida que llevamos, las urgencias del día a día nos impiden realizar las tareas que son más importantes para nosotros desde las relaciones humanas y desde lo profesional.
Si pensamos en cómo se pasa nuestro día y no podemos compartir con nuestros seres más queridos cuestiones simples y cotidianas que nos llenan el alma, así también nos sucede en el ámbito laboral donde diariamente la dinámica del trabajo nos impide enfocarnos en aquellas cosas que nos elevarán en nuestra óptica profesional.
Este momento tan particular que el mundo está viviendo, nos da la posibilidad de capacitarnos, de mirar al otro, de auto analizarnos y rever o reconfirmar el camino que estamos transitando. Entiendo que un gran profesional debe tener sólidas bases humanas, que son aquellas que nos permiten tener la humildad suficiente de discutirnos y de aceptar que en muchos casos el otro quizás esté acertado en su pensamiento o en su razonamiento respecto de aquel que hemos elaborado.
Cada vez que leo, escucho y tengo la posibilidad de evaluar el trabajo de mis colegas, me permito poner en duda mis conocimientos y evaluar cuan lejos estoy del nivel al cual me propongo llegar. Sinceramente, como dice la frase, hay veces que siento que no sé nada. Esta, por momentos, falta de certezas que me generan la autoevaluación sobre el camino que emprendí como profesional entrenador y formador es lo que me permite tener día a día inquietudes y estar en la búsqueda constante de lograr ser ese profesional que me propongo, siempre entendiendo que no existen verdades absolutas sino formas y métodos en los cuales uno se basa para llevar adelante el objetivo buscado, que es mejorar el rendimiento de nuestros arqueros sean formados, y entrenados profesionalmente y optimizar su tarea.
Publicado por Leandro Horacio Cortizo, el 01.05.2020