Notas / Metodología

EL PROFESIONALISMO PLANTEA NUEVOS DESAFÍOS EN EL ENTRENAMIENTO DE ARQUERAS

EN AGOSTO DE 2019 EL FÚTBOL FEMENINO DE AFA SE PROFESIONALIZÓ PARCIALMENTE, INCREMENTANDO NOTABLEMENTE EL NIVEL DE COMPETENCIA. LA TELEVISACIÓN DE LOS PARTIDOS LE DA MUCHA MAYOR VISIBILIDAD AL TRABAJO DE LAS ARQUERAS. LA REITERACIÓN DE LAS JUGADAS DESDE DISTINTAS DISTANCIAS Y ÁNGULOS TAMBIÉN EXPONE EN MAYOR MEDIDA SUS DEFICIENCIAS.

En el 2015 el CEFARQ se constituyó en el primer centro de la región con entrenamiento exclusivo para Arqueras. Las primeras arqueras participaban en torneos amistosos o en la liga Local  jugando partidos 7 vs 7. Pronto una de nuestras arqueras fue reclutada por uno de los equipos de La Plata que competían en el torneo oficial de AFA, que por entonces era amateur. Con el tiempo se fueron incorporando al CEFARQ más arqueras de la Liga Platense, que comenzó a jugarse en campos de dimensiones profesionales, y  de otros equipos de AFA. Durante ese tiempo la presencia de Entrenadores de Arqueras (EA)  era bastante inusual.

Estas arqueras  tenían gran avidez de incorporar conceptos técnicos  y, a la vez, fortalezas y debilidades. En términos generales aprendían  gestos específicos con rapidez y los ejecutaban con precisión, dominando rápidamente las técnicas para tomas y caídas, especialmente bajas. También demostraban buena coordinación y habilidades perceptivo-cognitivas. Entre las debilidades se registraban el juego podálico y  aéreo y el manejo de situaciones de juego relativamente complejas, revelando la falta de formación específica en etapas infantiles y juveniles.  Un control y juego podálico pobre dificulta la resolución de situaciones complejas cerca del arco y la integración de la arquera al juego colectivo. Pero también significa una limitación significativa  para  las  sesiones de entrenamiento situacional. En lo físico la mayor carencia se reflejaba en la altura, la baja relación masa muscular/corporal y falta de potencia.

En agosto de 2019 el Fútbol Femenino de AFA se profesionalizó parcialmente, incrementando notablemente el nivel de competencia. La televisación de los partidos le da mucha mayor visibilidad al trabajo de las arqueras. La reiteración de las jugadas desde distintas distancias y ángulos también expone en mayor medida sus deficiencias.

Afortunadamente muchos equipos han reconocido la necesidad de incorporar EAs. Para que esta adquisición represente una mejora sustancial, el rol de los/las  EAs  no debe limitarse al entrenamiento técnico, táctico y físico específico para la competencia repitiendo estrictamente modelos del fútbol profesional masculino. Los EAs deben entender en qué medida el entrenamiento de las arqueras tiene carácter formativo,  identificar sus fortalezas y debilidades y planificar combinando objetivos a mediano y largo plazo con las necesidades de la competición.

La rápida mejoría de las arqueras en este nivel de competencia también dependerá de que los Directores Técnicos adviertan que muchas de ellas no han tenido una formación específica equivalente a los profesionales del masculino y tengan en cuenta sus capacidades físicas  y técnicas. También es importante que los DT coordinen con su EA ejercicios situacionales que involucren a  las arqueras, generando su intervención más frecuentemente en acciones de juego que las que ocurren en las prácticas de fútbol formal.

Más a largo plazo es imperioso  promover el entrenamiento específico y la competencia para arqueras infantiles y juveniles y la captación desde edades tempranas para mejorar el biotipo.

En el CEFARQ seguimos desarrollando estrategias para generar diversidad de entrenamientos aptos para arqueras de todos los niveles, desde el recreacional hasta la alta competencia.

Publicado por Sergio Vizcaíno, el 11.01.2020