BIOMECÁNICA DEL VUELO
EL VUELO PARA INTERCEPTAR UN BALÓN ES LA MÁS REPRESENTATIVA DE LAS ACCIONES DEL ARQUERO
En un artículo publicado junto con Leandro Cortizo en la Revista de Entrenamiento Deportivo (España), analizamos la biomecánica del vuelo.
Describimos la biomecánica del despegue desde la posición de base (Figura 1a), asumiendo que la distancia a recorrer para alcanzar el balón requiere efectuar solo un paso de aproximación antes del despegue. La pierna más cercana al balón (pierna de ataque) es la que proporciona el mayor empuje para desplazar al arquero hacia el balón, elevando el centro de gravedad.

Al realizar el paso de aproximación, el torso y el centro de gravedad del cuerpo se desplazan hacia abajo y lateralmente (Figura 1 b) descargando el peso del cuerpo sobre la pierna de ataque. La musculatura y tendones de la pierna (gemelos, soleos, tendón de Aquiles, cuádriceps, su tendón, el tendón rotuliano, isquiotibiales y glúteo mayor) se tensan, acumulando energía elástica que se libera en el despegue. Al apuntar el pie en la dirección del vuelo, tanto la tracción producida por la contracción del grupo de músculos del tendón de Aquiles (flexión plantar) y la contracción del cuádriceps (extensión de la pierna) se ubican en el plano vertical del vuelo, evitando la disipación de energía en componentes que se producirían si el pie apuntara en otra dirección.
Cuando el arquero se acelera vertical y lateralmente (Figura 1c ), se cumplen las tres leyes de Newton descriptas en una nota anterior. Para romper la inercia de la posición de base relativamente estática (1° Ley de Newton) y cambiar al vuelo, el pie de ataque ejerce una fuerza sobre el suelo (F= m x a), el que le devuelve una fuerza igual de sentido contrario (3°Ley de Newton) y el cambio de movimiento será proporcional a la fuerza que actúa sobre el suelo (2° Ley de Newton). Como la masa corporal es constante, el cambio de movimiento dependerá de la aceleración lograda
Como señalamos en una nota anterior el cuerpo del arquero actúa como una cadena cinemática, en la que las aceleraciones en distintas articulaciones del cuerpo (tobillo, rodilla, cadera, espalda, hombro y codo) generan el impulso total. Por lo tanto, también es importante la acción de los músculos y tendones que extienden la espalda e impulsan las manos y brazos directamente hacia el balón, incrementando el empuje general del cuerpo y la distancia recorrida en la dirección esperada.
En próximas notas sobre biomecánica analizaremos otras acciones específicas del arquero.
Referencia
Vizcaíno, S.F. & Cortizo, L.H. (2017). Análisis biomecánico cualitativo del vuelo del portero de fútbol. RED 37(2): 1-8.
Publicado por Sergio Vizcaíno, el 05.01.2020