Introducción al proceso de comunicación en el puesto del Arquero
En todo juego de equipo se hace imprescindible considerar una de las variables psicológicas más importantes: la comunicación.
Comunicar es en inicio una decisión; es decir, una persona decide enviar una información con diversos fines, como advertir de una situación, explicar, ordenar y consultar, entre otras. Una vez tomada la decisión, la persona debe traducir esa información a un lenguaje que sea compresible para quien lo va a recibir y elegir el canal por el cual su mensaje se enviará: verbal, escrito, etc. Una vez trasmitido el mensaje la persona receptora debe descifrar lo que se le ha enviado y actuar o no en función de esto.
El proceso de la comunicación se puede ver entorpecido porque el mensaje enviado no se encuentra en un código de fácil acceso para quien lo recibe, por una mala elección del canal de comunicación o bien dificultades en el mismo, como ruidos en el ambiente.
El arquero de fútbol ocupa una posición en el campo privilegiada para poder ordenar a su defensa y al resto de su equipo. También es quien sale dentro de su área de acción a determinados balones para los cuales necesita comunicar su decisión de ir por ellos al resto de jugadores que participan de la jugada. Resulta clave una buena comunicación, construyendo el mensaje en un código claro y preciso, usando “las palabras adecuadas” y sin sobrecargar al receptor con mucha información. Esto último es relevante pues durante la competencia se dirige la atención en varios aspectos a la vez, por lo que se corre el riesgo de que cierta información no se reciba. El canal que se utilizará en este caso será mayormente verbal y gestual, dirigido a una persona o varias en función de lo que se quiera trasmitir. Es probable que según el contexto en el cual el arquero se encuentre compitiendo, haya diversos factores que interfieran en el canal comunicacional, como puede ser el ruido del estadio o la distancia al jugador al que le quiere comunicar. Por esto es clave dar indicaciones precisas, sin saturar el canal comunicacional, con voz fuerte y clara, repetir el mensaje de ser necesario, tratar de que no sea ambiguo y que las palabras permitan una rápida compresión de lo que se quiere comunicar.
Como se puede apreciar, el proceso comunicacional consta de varias partes que deben estar en sintonía para lograr que el mensaje se comprenda y se pueda actuar en función de ello. Comunicar no es sencillo, especialmente durante una competencia donde todos los sentidos deben estar activados para poder rendir al máximo. Por todo esto la comunicación es una herramienta imprescindible que el arquero debe aprender a dominar a través de la práctica diaria.
Publicado por Hernán Antueno, el 21.12.2021